lunes, 26 de diciembre de 2011

No solo de vino vive el Torchu...

¡Ricooooooooooo!
Mis amigos y compañeros de Sevilla alguna vez me han preguntado si solo me gusta el vino, y más de una vez me ha extrañado esta pregunta..., las tres bebidas (agua, vino y cerveza) son totalmente compatibles, de hecho, mi primer trabajo en Sevilla fue en la Cruz del Campo, donde una noche de verano me dejaron probar la que para mí es la mejor cerveza de todas: una verde antes de pasar por la pasteurizadora, lástima que no sea posible su venta.

Los que son mis amigos en Medina, me han visto volverme loco en el Baviera probando todas las cervezas que tenían, e incluso hay una anécdota de un día que fuimos al Pryca de Valladolid a por cervezas "raras" en el 309 de mi padre; mi hermano, creo recordar que Lentijo, Borja y yo. La anécdota, basada en que yo por aquel entonces era el mayor de edad (19 primaveras...), incluye risas, muchas cervezas, alguna sustancia prohibida,  la policía, una metralleta y olor (profundo) a canguelo.... Dejémoslo para otro día.

El caso es que también me gusta mucho el mundo de la cerveza, aunque no tanto como el del vino. Tengo también mis marcas preferidas, cervezas de a diario y cervezas para los días de fiesta: vivo en el país de la Curzcampo y la venero como tal, aunque en ocasiones me resulta algo dulzona y me acuerdo de las San Miguel de la casa del yayo. De entre las extranjeras,  soy fiel amante de las cervezas de abadía belgas, de doble o triple fermentación, o esas cervezas tostadas alemanas. Si hablamos de cervezas irlandesas, me gusta la Guiness, pero prefiero una buena pinta de una Murphys de barril. Pero de entre todas, prefiero esta:


En cuanto a cervezas "raras" españolas..., la casa Damm tiene unas cervezas muy, muy buenas, pero sobre todas ellas está la de arriba del todo, la doble malta: es una cerveza espectacular para beberla sin prisa con amigos, y encaja como guante de terciopelo con un buen solomillo de ternera, casi casi como un buen vino tinto. 
Cruzcampo tiene una extraordinaria cerveza de malta, y el caso que empezó a sacarla a un precio de 0,75€, pero ahora se ha puesto a un euro, lo cual le hace caer un par de puestos en el top ten. Aquí no pasa como "en el norte", donde la Cruzcampo no es la cerveza de "referencia". En Sevilla he visto como gente se ha ido de un bar o el bar tiene poco éxito si no tiene la Cruzcampo, y quizás esa -digamos- tiranía, fuerza a que la gente le importe poco pagar del orden de cuatro o cinco céntimos más por cerveza, que no es diferencia para una o varias cervezas, pero para la cerveza de malta el salto varia entre los 25 y 40 céntimos por cerveza que hace que te pienses un par de veces coger una marca u otra. 

Por cierto, mañana hemos quedado tres de los cuatro canallas a tomarnos unas birritas en el Salvador, Pacoooooooooooooooooo, nos tomamos en tu nombre tus cervezas!!!!!!

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