miércoles, 27 de julio de 2011

Un chato de vino por 84.000 euros

No acierto a comprender los tiempos en los que vivimos, teóricamente hay una crisis galopante que pagamos religiosamente, y por narices, nosotros: el vulgo. Como siempre. ¿Qué tiene que ver esta perogrullada con el vino? Según este artículo que encontré ayer en un periódico, un modesto hombre (ver foto) ha pagado poco mas de 84.000€ en una botella de vino blanco francés de 1.811 a una tienda inglesa (aquí los precios de los vinos que venden). Si, habéis leído bien, un tipo ha pagado de su bolsillo catorce millones de pesetas por un vino cuyas uvas crecían mientras aquí luchábamos contra Pepe Botella en la Guerra de Independencia. Pero es que además, este señor se va a trincar el  Château d' Yquem 1.811 el día que cumple 50 años como sumiller, que tiene mérito y cada uno hace con su dinero lo que le da la gana, que para algo es suyo y se lo ha trabajado, ¡pero no me jod..as! 50 años aconsejando a la gente, dictando que vino está bueno o cual otro que no, soportando a dimancheures (domingueros en gabacho); que no serían capaces de distinguir un Mesié Simón avec gaseosa de un Abadía Mantrús (grand Cru) pero que se atreven a darte lecciones acerca de cómo se sirve el vino de Burdeos; merece un buen vino. Pero me parece una frivolidad pagarse unos chatos de vino con los colegas a 14.000€ la copa... Insisto que cada uno hace con sus dineros y sus aniversarios lo que le viene en gana, yo disfruto como un cochino con un vino de 5-8€ y unos solomillos de ídem por mi cumpleaños, mi economía no da para más (ni necesito gastarme más), y me siento culpable si un día me gasto 15€ en un vino para Navidad... (lo cual me recuerda una anécdota para la próxima entrada del blog)


Crisis para los de siempre, porque lo que es para otros, 
"¡Este Vega Sicilia único 1.968 tiene que estar de  put.. madre con Coca Cola!"

martes, 19 de julio de 2011

Cuchillo de palo.


Llevo viviendo en Sevilla 7 años y es conocida mi defensa apasionada de los vinos blancos de Rueda, no paro de dar la vara, reconozco que soy muy pesado, para mí no existía vino de Rueda malo. Hasta que tragué aquello. ¡Qué asco!. Y lo peor es que iba advertido de ello. Horrible. Y encima elegido por mi. Nos invitan a 7 personas a una copa de vino, y lejos de elegir vino conocido, tiro del vino que están poniendo a todo Cristo. La cara de todos nosotros, un poema, parecíamos decir ¿pero que mier.. de vino es este?, con decir que todos dejamos vino en las copas. Además que el nombre del vino ya nos lo intentaba decir: Nidia, vamos, ni-idia de vino. Esperemos que el 2011 sea mejor añada. 

lunes, 18 de julio de 2011

¿Dónde quedó Dionisos?


Según la mitología griega, Dionisos, dios entre otras cosas del vino (Baco es su equivalente romano); nació en la isla griega de Naxos, conocida en la antigüedad por tener un excelente vino. De un tiempo a esta parte en las vacaciones intento averiguar si hay alguna bodega o vino particular allá donde Paula y yo recalamos, y esta ocasión me las tenía muy felices ya que visitábamos dos islas griegas, la propia Naxos y Mykonos. De Mykonos pude encontrar alguna información así por lo alto de un par de bodegas, aunque no logré encontrar a suficiente como para poder realizar alguna visita o probar alguno de sus vinos, salvo los vinos de la casa (ellos lo llaman vinos "open", abiertos), que nos resultaron muy normalitos e insípidos. Puse mis esperanzas en Naxos, y aunque no encontré forma de acceder a un par de bodegas, tenía la dirección de una tienda donde probar y comprar vino, a poca distancia de nuestro hotel. La primera en la frente. Lo de catar vino, nada, niet, ¡οχι! Aún con la experiencia anterior, en alguna taberna probamos el vino de la casa e incluso en un espectáculo de bouzuki al que fuimos, probamos vinos totalmente insípidos y en algún caso, picado. Al movernos por la isla, era increíble ver como había vides totalmente asalvajadas que crecían por cualquier parte, formando en muchos casos emparrados naturales entre casa y casa, e incluso en el templo del propio Dionisos, del que os pongo un par de fotos de vides que las han dejado cada una a su aire. Me negaba, y me niego, a creer que no hay vinos buenos o al menos decentes, pero cuando hemos entrado en algún supermercado, solo había vino de Nemea y Tsantalis (los más conocidos fuera de Grecia), de producto local poco y malo. Pero mi decepción es aún mayor cuando en dos bares especializados en vinos, no me dan buenas referencias del vino local, recomendándonos otros vinos del Peloponeso. ¿Dónde se escondió Dionisos?



domingo, 17 de julio de 2011

Vino Tinto Andaluz (II)

Decíamos ayer, sobre una visita a una bodega de Arcos de la Frontera (Cádiz). Es Huerta de Albalá y el vino Barbazul.
La visita no es barata (25 €/persona), pero al que le gusta el tema del vino, puede permitirselo. Nosotros tuvimos la "suerte"  de ser los únicos en la visita, con lo que a la hora de mostrárnosla y de ser curiosos dentro de la bodega, hace que la visita sea tremendamente entretenida. Además, Rosa (nuestra guía) no tuvo problemas en resolver dudas, en explicarnos las tripas  del invento, de mostrar con más empeño algún que otro detalle más interesante. Y la verdad es que es un gustazo entender cómo unas uvas se transforman en ese trago que te llevas a la boca, e incluso hace que te veas de otra forma el por qué una botella de vino pueda costar 20 € (cuestión distinta es aque luego quieras o puedas comprarla).

Y después de la visita, la cata. Teníamos derecho a 3 copas, dos de tinto y una de rosado cada uno, acompañado de algo de  picoteo. La primera sorpresa llega, tras probar el rosado, cuando nos dicen ¿Habéis probado la nueva añada de Barbazul? la hemos sacado hace un par de meses. Y ahí estaba ya entregado, precisamente mi interés en la bodega residia tras haber trincado varias botellas de la añada de 2.008 el año anterior. ¡Qué vino más bueno!, dejaré la nota de cata de este vino para un poco más adelante, pero esa sensación cuando te llevas a la nariz el vino,  aspiras esos aromas aún complicados para mí, pero recibir esa sensación a regaliz, como a anis verde, buf, tremendo. Y ya de sabor... madre... A todo esto, Rosa, nuestra guia, nos había dejado en las manos del capataz de la finca, con lo que la conversación fue aún mucho mejor de lo que  ya estaba siendo, el poder intercambiar con el tio que está al tanto de la viña opiniones sobre lo que estás bebiendo, y debimos caer en gracia, porque nos llenaron un par de veces las copas y nos dejaron probar algún "experimento" que están preparando para el año que viene, lástima que no pudieramos catar el Taberner nº 1 que es el de gama alta, a más de 50 €/botella, pero bueno, la visita estaba totalmente aprovechada ya.

Ahora queda hacer la tercera parte de vinos tintos andaluces, ando bicheando que bodegas relativamente cercanas a casa, aunque presiento que va a ser muy dificil superar esta visita.